De dónde viene la contaminación

Todos los elementos contaminantes pueden tener un origen natural o antropogénico, es decir, generados por la acción humana. Es evidente, que somos las personas los que más agentes nocivos producimos, bien sea por la actividad industrial o por los hábitos de vida de la sociedad actual.

En el caso de los elementos contaminantes de origen natural, los agentes contaminantes se producen cuando un  volcán entra en erupción, con las tormentas de polvo o con los incendios forestales con causas ajenas al ser humano.contaminacion

Por otro lado, los debidos a la acción humana vienen de la quema de combustibles como el petróleo o el carbón. También de  centrales  termoeléctricas para la generación de energía eléctrica y, en tercer lugar, del que se genera en obras de construcción de diversas infraestructuras.

Pero, ¿quién tiene la culpa de toda esa contaminación causada por los humanos?

La principal fuente de contaminación son los aerosoles secundarios.

Bastante por detrás a la hora de causar sustancias nocivas, se sitúa la procedente de la combustión en focos como pueden ser los domésticos o industriales y que expulsan sustancias como el dióxido de azufre generado del proceso de combustión. En el caso del hogar, una de las soluciones para proteger a la familia contra contaminación puede ser un purificador de aire como el de Filterqueen que consigue retener los agente contaminantes del aire.

El siguiente puesto en el ranking lo ocupan los puntos móviles, es decir las emisiones de los medios de transporte y por último, la quema de residuos y las pérdidas en procesos industriales.

En este sentido, el monóxido de carbono es una de las moléculas que más nocivas resulta y se obtiene como consecuencia de la combustión tanto de focos fijos como calefacciones o la industria o móviles como el caso de vehículos.

Otro de los campos que requieren control dado su alto nivel de perjuicio es la emisión de hidrocarburos procedentes de actividades que implican petróleo, tales como el refino, el transporte y la combustión de los productos resultantes.

Hoy en día, la MPLNET, es la que se encarga de medir en diferentes puntos la distribución de aerosoles y de nubles en la atmósfera. De esta forma, se puede caracterizar la evolución de los aerosoles a largo plazo y redefinir los modelos de predicción del clima terrestre.