¿Qué pasa cuando perdemos líquido?

La realización de cualquier actividad hace que nuestro cuerpo pierda líquido pero en el caso del ejercicio físico, el promedio de pérdida es de 1 litro de fluido por hora de ejercicio, llegando incluso a los 3 litros con calor extremo y humedad elevada. Teniendo en cuenta que el 60% del peso de una persona adulta es agua, estar correctamente hidratados es imprescindible para la vida.

El peso que se pierde durante la realización de ejercicio físico corresponde a agua. Este agua es necesario reponerla ya que de lo contrario, se podría en juego nuestro rendimiento deportivo y, lo que es más importante, nuestra salud. Una pérdida considerable de líquidos podría poner incluso en juego nuestra vida. Para que nos hagamos una idea, a continuación se indican las consecuencias de diferentes porcentajes de líquido en nuestro organismo:

  • 0%: la temperatura se mantiene bien regulada y se mantiene un rendimiento óptimo.
  • 1%: con esta pérdida, se producen los primeros síntomas de sed y el rendimiento decae un poco.
  • 2% – 3%: la sensación de sed aumenta y el rendimiento se hace mucho más difícil mantener.
  • 4%: el rendimiento se ve alterado considerablemente: 20%-30%.
  • 5%: se produce dolor de cabeza y una sensación de fatiga.
  • 6%: pérdida del sistema de regulación de temperatura.
  • 7%: se podría producir desmayo como consecuencia del ejercicio físico.
  • 10%: el cuerpo podría llegar al estado de coma.

Por eso, es muy importante una hidratación anterior, durante y posterior a la realización de cualquier actividad que requiera gran esfuerzo físico ya que de esto dependerá el rendimiento óptimo y nuestro bienestar.

Reponer los líquidos durante la práctica deportiva es mucho más fácil gracias a empresas como Aquaservice, que ofrecen un práctico formato y un cómodo servicio a domicilio de agua mineral natural y bebida refrescante. De esta forma, en cualquier momento podrás reponer los líquidos perdidos.

Curiosidades de la reina Isabel La Católica

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Isabel La Católica ha sido uno de los personajes más importantes de la historia española. Una reina que supo imponerse ante el machismo de su tiempo construyendo un imperio que logró descubrir un nuevo mundo.

Mucho se ha hablado de esta reina, que si estuvo loca, que olía mal, pero a continuación mencionaremos algunas curiosidades muy interesantes de Isabel La Católica.

  • La Reina sufría una aversión muy grande al ajo. En cierta ocasión un cocinero intentó ocultar su sabor con perejil, pero esta se dio cuenta al instante.
  • No era muy higiénica y parece que olía muy mal, pero esto en sus últimos meses de vida donde tenía todo el cuerpo con úlceras.
  • Su sobrenombre La Católica le vino por su piedad católica y por su protección a esta iglesia. Pero en muchas ocasiones las razones de Estado de impusieron ante su fe, como cuando se casó con su primo Fernando de Aragón.
  • Isabel fue muy celosa, esto por lo galante que era su marido con otras mujeres. Esta se casó con Fernando no por amor, ya que se conocieron días antes de la boda, sino por razones de Estado y así unir los reinos de Castilla y Aragón, la verdad es que luego sí surgió el amor ya que Isabel amaba a su marido.
  • La reina tenía mucho temperamento y se tomaba su papel muy en serio ya que decía que un rey no tiene amigos ni familia, sólo súbditos.

¿Qué son los nombres científicos de los animales?

Esos nombres extraños e inentendibles que a veces aparecen para describir a los animales, son denominados nombres científicos. Los animales tienen dos tipos de nombres: por un lado está el nombre común, el cual varía dependiendo de cada país y de cada lengua, y que por tanto, puede ser muy diferente de un país a otro.

Por otro lado está el científico, gracias a este, se dispone de un único nombre para cada especie animal, con el cual se le puede denominar en cualquier parte del mundo. Esto es ventajoso sobre todo para los profesionales, ya que así toda la información sobre un tipo de especie, tendrá la misma denominación, en lugar de tener que traducir cada vez.

Para formar el nombre científico, se usan términos de la lengua latina. Se usan dos nombres para denominar cada animal, primero se denomina su género y después la especie.

Por ejemplo, para denominar a la rata parda, primero se deberá denominar su género: “Rattus” y posteriormente su especie: “norvegicus”. “Rattus” es el género, por tanto hay que tener en cuenta que es una denominación generalizada, en la que pueden entrar numerosos roedores, de cola, con diferentes longitudes nunca superiores a 60 centímetros, etc.

Este género puede contener alrededor de 60 especies de ratas. Cada una de esta especie de rata, recibe además un nombre concreto, en el caso de la “parda” se denominará concretamente con el nombre de: “novergicus”.

Gracias a este sistema de denominación de nombres, se evitan los diferentes nombres que se le puedan dar en cada lugar, evitando además las propias ambigüedades que se pueden dar en ocasiones en un propio idioma, como por ejemplo en el castellano al denominar la rata parda, que también podría denominarse como: rata de alcantarilla o rata gris.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los extremófilos: los seres que viven en las zonas inhabitables de la tierra

Aunque el humano se haya adaptado a vivir en casi todos los continentes del planeta y está preparado para sobrevivir desde los desiertos más calurosos, hasta los países donde hace mucho frío.

Sin embargo, ni mucho menos el humano está preparado para soportar ni frío, ni calor excesivo, así como los lugares donde exista demasiada presión, o poco oxígeno. Existen hay algunos seres vivos,  los extremófilos, que además de estar preparados para los ambientes más extremos, llevan millones de años sobreviviendo en ellos.

Termófilos: la supervivencia de este tipo de organismos depende de cuanto más alto sea el calor del hábitat, pues a mayor temperatura, mayor capacidad y rapidez de desarrollo. Entre los tipos existentes se encuentra el Pyrolobus fumaril, el cual se reproduce en ambientes donde existe una temperatura de 105º, este ser no crece en temperaturas inferiores a 90º.

Barófilos: son capaces de soportar presiones muy altas en su hábitat. Este tipo de bacterias suelen encontrarse en las fumerolas o brechas de la corteza terrestre en el suelo marino. La energía para vivir la extraen del suelo marino mediante quimiosíntesis, que no requiere de luz.

Alcalófilos: este tipo bien podrían desarrollarse en otros planetas como Marte, ya que sobrevive en ambientes altamente alcalinos.

Radiófilos: estos seres vivos, son capaces de soportar gran cantidad de radiación, como una especie de hongo negro que vive en las paredes de Chernobyl.

Metanógenos: generan son capaces metano (culpables del hedor de los pedos), gas combustible, en condiciones anaeróbicas (sin oxígeno). Estos organismos viven en el interior de los seres vivos, donde se alimentan reproducen y mueren.